Acabo
de volver de Sant Antoni de Vilamajor, ha sido un fin de semana corto pero
intenso, es la primera vez que participo en un encuentro como
este.
Los
hermanos de San Juan de Dios no dejan de sorprenderme; dentro del carisma
propio de la orden cada uno de ellos tiene su propio carisma, tiene una riqueza
espiritual que se derrama a borbotones y la comparte con los demás, con cada uno
de nosotros.
En
este caso ha sido el hermano Eladi Freixa quien nos ha hecho vivir una
experiencia diferente, y desde aquí hablaré a título personal. Decía pues que el hermano Eladi con su
carisma místico me ha ayudado a encontrarme conmigo misma desde el
silencio y la meditación, de este modo encontrar al Dios que habita en mi, al
Cristo que comparte conmigo y con cada ser humano su
divinidad.
Me
ha encantado como de una manera sencilla y clara me ha hecho redescubrir la
espiritualidad, invitándome a abrir los sentidos al contacto con la naturaleza
para buscar el equilibrio de mi ser cósmico.
La
verdad es que el tiempo ha sido corto, pero ha logrado abrir un sendero por
donde espero seguir caminando: Cristo
en mi, luz sobre mi, tierra debajo de mi, AMOR que me
rodea…
galería fotográfica
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