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Published on jueves, 19 de enero de 2017

Pídele a Dios donde te quiere feliz

20 enero, Día de la vocación hospitalaria

El 20 de enero, los Hermanos de San Juan de Dios celebramos la conversión del santo de la Hospitalidad al escuchar unas palabras de San Juan de Avila en la ermita de San Sebastián.

El origen de cada vocación está en el Señor que elige y que invita a seguirle personalmente. Aunque lo hace de modos muy diversos, lo que está claro es que quien llama es Él. Éste es el sentido más profundo de la palabra que significa “llamada”.

En el Evangelio vemos cómo Cristo pasa junto a personas como tú y como yo y les llama: “Ven, sígueme”. Invita a seguirle a quienes luego serán discípulos suyos. Fíjate cómo la iniciativa parte de Él, del Maestro, y por eso la “llamada” o “vocación” no es una predisposición natural o una inclinación de la persona, sino ante todo se trata de un don.   Además, toda llamada es para algo, para hacer algo específico por Él y su reino.  Se trata literalmente de cumplir una misión. Dios quiere nuestra colaboración para construir su proyecto de salvación. 

El pasado 13 de enero el Papa Francisco comunicó que el tema del próximo Sínodo de los obispos que tendrá lugar en octubre de 2018 será “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. Quiero recoger aquí un párrafo que me parece nuclear en este ámbito de la Pastoral Vocacional: También a vosotros Jesús dirige su mirada y los invita a ir hacia Él. ¿Han encontrado esta mirada, queridos jóvenes? ¿Han escuchado esta voz? ¿Han sentido este impulso a ponerse en camino? Estoy seguro que, si bien el ruido y el aturdimiento parecen reinar en el mundo, esta llamada continua a resonar en el corazón da cada uno para abrirlo a la alegría plena. Esto será posible en la medida en que, a través del acompañamiento de guías expertos, sabrán emprender un itinerario de discernimiento para descubrir el proyecto de Dios en la propia vida.  

Hubo un hombre llamado Juan de Dios que vino a dar testimonio del amor de Dios.  Nació en el año 1495 y murió el 8 de marzo de 1550.

Dedicó su vida al servicio de los enfermos y necesitados con tal cariño, dedicación y entrega, que sus primeros compañeros que lo ayudaron en este apostolado, impactados por su ejemplo, descubrieron que la misión que les fue confiada sólo es posible continuarla viviendo en comunidad, asumiendo los votos de castidad, pobreza, obediencia y hospitalidad encarnando así el carisma de Juan de Dios.

De esta manera, nació la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, una familia religiosa de Hermanos dedicados al servicio de los enfermos y necesitados.

Y tú, ¿Te gustaría entregar tu vida al servicio de los enfermos y necesitados?

Si es así ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos a discernir donde Dios te quiere feliz.

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1 comentarios en "Pídele a Dios donde te quiere feliz"

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Laura

14/02/2017 11:38

Yo tengo una cuenta lds donde participamos en varias actividades como estas. Dios los bendiga amigos!!

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