Un Don en alza

…"Aquello ya no se trababa de un hecho casual" -musitaba el tendero- ..."todas aquellas personas debían tener algo en común...".... -se repetía- ... No podía ser simplemente una gran casualidad. En solo unos pocos días, se habían acabado los botes repletos de muchas de las preciadas esencias que el tendero vendía: gotas de calidad, gramos de espiritualidad, segundos de paciencia, onzas de respeto, etc... Mientras el tendero hacia recuento e inventario de las próximas necesidades, entró en el despacho un señor con semblante serio pero que a su vez transmitía un gran halo de paz y serenidad. Vestía habito negro y lucia un llavero en forma de pequeña granada a la atravesaba una cruz.

* "Dígame, señor, en que puedo ayudarle, que le puedo despachar" -pregunto de forma amable el tendero- "necesita algún tipo de esencia especial... Acaban de llegar los minutos de esperanza, muy cotizados últimamente"... -insistía con empeño-

* "En realidad...-contesto aquel buen hombre-.... necesito... una... necesito… una…una formula magistral y no sé bien si puede ud. ayudarme...

* "Explíquese, señor"...mostró interés el tendero...

El hombre le trato de explicar: "voy buscando la formula de la hospitalidad eterna", con contundencia aseveró aquel carismático señor.

* "¿Hospitalidad eterna?"... -con asombro replicó el tendero-

* ¡¡Si!! - dijo el señor- y continuo: "necesito esa formula para llevar a cabo y perpetuar mi obra... mi misión en este mundo y necesito que muchos otros, como yo, la conozcan y sepan replicarla por allí que quieran y deban estar..."

* "Bueno, señor, -con amabilidad dijo el tendero-  pues dígame en que consiste su misión y esa hospitalidad eterna... Se necesita ser alguien especial, requiere llevar un traje como el suyo o practicar unas actividades determinadas... Quizá si me lo da a entender pueda proporcionarle las esencias que ud. necesita para dicha formula..."

* "¿¿Vestir mi habito??...¡¡No, no necesariamente!!...Es cierto que vestir este atuendo te confiere cierta predisposición a la hospitalidad pero también grandes exigencias y responsabilidades y cada vez somos menos los que estamos dispuestos al sacrificio tan extremo. No por ello, mi misión, que es la de hacer el bien al que mas lo necesita, debe de parar...no porque  yo ya no esté, otros no puedan hacerlo igual o mejor que yo mismo, y casi seguro que los aires de renovación o juventud puedan incluso ayudar con estilos nuevos… por ello, necesito que no perdamos nuestro rumbo, que no perdamos de vista quien es el gran protagonista de esta historia, que no es mas que la persona que necesita ayuda, la persona que vive con desventajas, la persona necesitada ... los que llevamos hábito transmitiremos, con nuestra experiencias y conocimientos, como se le da al que no tiene y sin miedo le daremos el testigo a los jóvenes, que aun quizá con menos valores consagrales, si tienen actitudes hospitalarias... pues el buen acoger, el escuchar, el dar calor, el comprender, el poner al servicio del necesitado toda mi técnica no es algo vano, es una obligación del que sabe hacerlo... y si para ello hay que hermanarse, pues hagámoslo, pero sin mucha dilación, por favor, y con los justos, necesarios y eficaces debates acerca de si somos una gran familia, o una comunidad o simplemente conocidos que comparten inquietudes… ya que no hay tiempo que perder, hay mucho que hacer.. y también mucho que entender… pues nuestros roles, bien seamos hermanos de sangre o de adopción,  son, o tienen que ser, compatibles y que simplemente cada uno hace lo que tiene y sabe que hacer, por ello, el que es bueno pidiendo que pida, el que sea bueno enseñando que enseñe, el que sea bueno operando, que opere, el que sea bueno organizando, que organice, el que sepa hablar, que vaya a las autoridades y les diga que aquello que necesitan, nosotros sabemos hacerlo....y todo ello con amor, respeto, sensatez, compromiso y mucho sentido de responsabilidad, porque la suma de las pequeñas misiones de cada uno dan como resultado una gran obra ... Y además y lo mas importante, porque el que tiene hambre, sed, frío o necesidad de cariño bien igual le da la ropa que llevemos, quien es el jefe o si aquellos ladrillos son tuyos o míos... Además, a mis hermanos de sangre los quiero pero a mis hermanos de adopción  los quiero de igual forma, o más, pues una vez te doy mis apellidos lo hago sin excusas y sin condiciones, esperando solo que te comportes de forma digna para hacer honor al nombre que portas y si no te gusta algo de tu familia, dilo, exprésate, siempre con respeto y serás escuchado, serás valorado, y si nuestras soluciones no te gustan o no son de tu agrado podrás marchar libremente a otros lugares. Necesitamos pues ser capaces de comunicarnos con eficacia, de lo contrario busquemos traductores de emociones, de esos  que redefinen los miedos de unos, como oportunidades, las obligaciones de otros, como grandes responsabilidades, una buena motivación, como la mejor de las actitudes.... No compliquemos lo sencillo: ¡¡¡¡¡yo te enseño, tu aprendes… yo te animo, tu creces, yo te abro mi mano y nadie muerde...tu me das confianza y yo ye doy mis llaves, tu me das mi sitio, yo te doy mi casa... tú me cuidas, yo te cuido y ambos hacemos un mundo mas justo, mas solidario, mas hospitalario...!!!!".

El tendero, atónito, apenas podía tragar saliva si bien gracias a un vaso de agua que mientras escuchaba encandilado se había servido...

* "Pero señor, pero maestro - exclamó el tendero- si Ud. ya tiene la ansiada formula...yo le he entendido...  que mas puede necesitar... es grandioso, bendito sea el Señor"

* "…bien, buen tendero, -dijo el apasionado- prepáreme pues los siguientes ingredientes":

- esencias de fraternidad
- aromas de espiritualidad
- onzas de sentido común
- cuarto y mitad de mucha técnica y buena formación
- gotas de anti-pánico y optimismo para todos
- vacunas para optimizar la comprensión y otras para la apertura de mentes cuadriculadas
- toneladas de fuerza para afrontar los cambios
- manojo de sentido de prudencia y respeto para los noveles
- 462 gramos de excelencia histórica
- otros 500 gramos de vocación renovada
- 1 plan de cuidados integrales y personalizado, no solo para el necesitado, también para Hnos . (bien de sangre o bien de adopción) bajo el lema de “cuidando al cuidador” porque llegado el momento, en estos momentos de crisis de valores: “…El Señor cuida al Hno., el Hno. al colaborador y el colaborador al necesitado...”
- al menos  10 indicadores claros de que lo hacemos bien, sin caer en la  autocomplacencia
- 1 buena definición de roles y competencias en todos los niveles
- un abanico de sinergías constructivas y optimización al máximo de recursos
- 10 apuestas por obras al estilo puro y genuino, volver a los orígenes con el conocimiento innovador de hoy
-  1 goma para reducir cargos y ciertas estructuras
- 3 tarritos de creatividad... Ahí!! y humor!!!....mucho humor del bueno!!!...
- ¡¡ayyyy!!, buen tendero, exclamó.... y necesito una gran capacha para llevármelo todo...

* "Señor... Señor... pare... -de forma enérgica y aún con la boca abierta le dijo el tendero- ....lleva ud. mucho en la ciudad de Granada, le preguntó con mucha curiosidad...

* " ¡¡No!!...no mucho…. y por qué me lo pregunta"... -contestó el carismático-

* "Bueno, señor, pues porque no puedo servirle nada de lo que me pide... -con cierto halo de pesimismo le afirmo el tendero- ...en estos últimos días, afortunadamente para mi,  no he dado a basto y he vendido tarros enteros de las esencias  que, casualmente,  ud. me pide a decenas de personas de todo tipo y condición. Se me ha agolpado la gente pidiéndole pequeñas dosis de todo lo que  Ud. hoy me ha relatado... entiendo, pues, que también ha hablado con ellos, a caso  los ha convencido, verdad???” -le afirmó con picaresca el dueño-

* "¿¿Convencidos?? ¡¡Yo!!...¡¡No!! –insistió el caraismático- ....solo que ME HAN SENTIDO AL VERME HACER CON EL NECESITADO..."  ... y con una sonrisa de gran satisfacción se orientó hacia la puerta... Y ya saliendo... el tendero  lo paró y con ternura le preguntó:

* "Señor, Señor... Antes de marchar... A quien debo tan grata conversación, aun no habiendo vendido un real -con un guiño de complicidad le indicó el tendero-.

... "Puedes llamarme Juan... ¡¡Bueno!! ... me conocen como EL LOCO DE GRANADA...".... Y dejando un gran sentido de responsabilidad y un extraño halo de pertenencia se alejó con gracia y solera....